Oleoturismo y Enoturismo
Para comprender de verdad el alma de Baena, no basta con verla, oírla y sentirla; hay que saborearla desde su misma raíz. Porque ese aceite que adereza sus platos y ese vino que llena las copas son el espíritu líquido de esta tierra, y le invitamos a descubrir su historia.
El oleoturismo le sumergirá en el mar de olivos que ha esculpido nuestro paisaje durante siglos. Podrá pasear entre árboles centenarios, visitar una almazara (molino de aceite) para presenciar cómo la aceituna se transforma en nuestro preciado «oro líquido», y, por supuesto, participar en una cata para aprender a distinguir los matices afrutados y picantes de un aceite de oliva virgen extra de clase mundial. Es una oportunidad única para entender el corazón de la dieta mediterránea.


A su vez, el enoturismo le abrirá las puertas de nuestras bodegas, herederas de la tradición vitivinícola de Montilla-Moriles. Aquí descubrirá el proceso de crianza de nuestros vinos generosos y la magia del sol que concentra el azúcar en la uva Pedro Ximénez para crear caldos dulces y únicos. Comprenderá por qué el vino en Baena no es solo una bebida, sino el vehículo perfecto para la conversación, la amistad y la celebración compartida que impregna cada momento de nuestra Semana Santa.
