Gastronomía
Recetario
Ingredientes (para 4 personas)
1 kg de tomates maduros (preferiblemente de temporada).
200 g de pan blanco (mejor si es del día anterior).
100 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
1 diente de ajo (ajusta según tu preferencia por el sabor).
Sal al gusto.
Para decorar
Jamón serrano en taquitos o lonchas finas.
Huevo duro picado.
Preparación
- Preparar los tomates:
Lava los tomates y retira la parte dura del pedúnculo.
Pela los tomates (puedes escaldarlos en agua caliente durante unos segundos para que la piel salga más fácilmente) y córtalos en trozos. - Hacer la base:
Coloca los tomates en una batidora o vaso mezclador y tritura hasta obtener un puré suave.
Pasa el puré por un colador o chino para eliminar las semillas y restos de piel. - Añadir el pan:
Corta el pan en trozos y añádelo al puré de tomate. Deja reposar durante unos minutos para que el pan se empape bien. - Incorporar el ajo y la sal:
Pela el diente de ajo y añádelo (puedes empezar con medio ajo si prefieres un sabor más suave).
Añade una pizca de sal. - Triturar y emulsionar:
Tritura todo junto mientras vas incorporando poco a poco el aceite de oliva virgen extra de Baena. Esto dará al salmorejo una textura cremosa y un sabor único. - Enfriar:
Deja reposar en el frigorífico durante al menos 1 hora para servir bien frío. - Servir:
Sirve en platos o cuencos y decora con el jamón serrano y el huevo duro picado.
Consejos
El secreto de un buen salmorejo está en la calidad de los ingredientes, especialmente el aceite de oliva y los tomates.
Si te gusta con un toque más ácido, puedes añadir unas gotas de vinagre de vino.
Ingredientes (para 4 personas)
3 pimientos secos (ñoras o pimientos choriceros).
2 dientes de ajo.
50 g de miga de pan.
3 cucharadas de vinagre de vino.
100 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
Sal al gusto.
Agua para remojar.
Preparación
- Hidratar los pimientos secos:
Lava los pimientos y retira las semillas y el pedúnculo.
Colócalos en un recipiente con agua caliente durante unos 20-30 minutos hasta que se ablanden. - Preparar la miga de pan:
Remoja la miga de pan en un poco de agua con el vinagre para que quede bien hidratada. - Triturar los ingredientes:
En un mortero o batidora, machaca los ajos pelados con una pizca de sal.
Añade los pimientos escurridos y tritura hasta obtener una pasta. - Incorporar el pan:
Añade la miga de pan escurrida a la mezcla de pimientos y ajo. Tritura todo hasta que quede uniforme. - Emulsionar con el aceite:
Sin dejar de triturar (o mientras sigues machacando en el mortero), incorpora el aceite de oliva virgen extra en un hilo fino para que emulsione. Esto le dará al carnerete su textura cremosa y suave. - Ajustar la sazón:
Prueba y corrige de sal o vinagre según tus gustos. - Servir:
Sirve frío o a temperatura ambiente como acompañamiento para carnes asadas, pescados o simplemente con pan.
Consejos
Puedes añadir un poco de comino en polvo o pimienta si quieres darle un toque diferente.
En Baena, el carnerete se disfruta especialmente con el pan típico de la zona y el aceite de oliva virgen extra, que potencia su sabor.
Ingredientes (para 4 personas)
300 g de riñones de cerdo, limpios y troceados.
300 g de lomo de cerdo, cortado en tiras o dados.
300 g de carne de cerdo magra, en trozos pequeños.
4 dientes de ajo, picados finamente.
1 cebolla mediana, picada.
1 pimiento verde, cortado en tiras.
2 tomates maduros, rallados o picados.
1 hoja de laurel.
1/2 cucharadita de pimentón dulce.
1 pizca de comino molido.
1 vaso de vino blanco.
1 vaso de agua o caldo de carne.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta al gusto.
Preparación:
- Preparar los riñones:
Lava los riñones varias veces con agua fría. Luego, déjalos reposar en un bol con agua, vinagre y sal durante 30 minutos para quitarles el sabor fuerte. Enjuaga bien y escurre. - Dorar las carnes:
En una cazuela o sartén amplia, calienta un chorro generoso de aceite de oliva.
Añade el lomo y la carne de cerdo, salpimienta, y sofríe a fuego medio-alto hasta que estén dorados. Retira y reserva.
En la misma cazuela, sofríe los riñones durante unos minutos hasta que pierdan el color crudo. Retira y reserva con las otras carnes. - El sofrito:
En el aceite restante, sofríe la cebolla, el ajo y el pimiento verde con una pizca de sal hasta que estén tiernos.
Agrega el tomate rallado y cocina durante 5-7 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el tomate se reduzca. - Añadir especias y carne:
Incorpora el pimentón dulce, el comino y la hoja de laurel. Remueve rápidamente para que no se quemen las especias.
Vuelve a añadir las carnes y mezcla bien. - Cocción final:
Añade el vino blanco y deja que se evapore el alcohol durante 2-3 minutos.
Vierte el agua o caldo de carne, ajusta la sal y pimienta, y tapa la cazuela.
Cocina a fuego lento durante 20-30 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las carnes estén tiernas y la salsa haya espesado. - Servir:
Sirve los ratones calientes, acompañados de pan para mojar en la salsa o con una guarnición de patatas fritas o arroz blanco.
Ingredientes (para 4 personas)
300 g de habichuelas (judías blancas) cocidas.
100 g de arroz.
1 pimiento verde.
1 pimiento rojo.
1 tomate maduro.
1 cebolla.
2 dientes de ajo.
1 hoja de laurel.
1 cucharadita de pimentón dulce.
100 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
Sal al gusto.
Agua o caldo vegetal (aproximadamente 1 litro).
Preparación
- Preparar los ingredientes:
Lava y corta en trozos pequeños el pimiento verde, el pimiento rojo y el tomate.
Pela y pica finamente la cebolla y los ajos. - Hacer el sofrito:
En una cazuela grande, calienta el aceite de oliva virgen extra.
Añade la cebolla y los ajos y sofríe a fuego medio hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Incorpora el pimiento verde, el pimiento rojo y el tomate, y cocina todo junto hasta que los ingredientes estén bien pochados. - Añadir las especias:
Añade el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme.
Incorpora la hoja de laurel y mezcla. - Cocinar el arroz:
Añade el arroz a la cazuela y sofríelo ligeramente con el sofrito durante 1-2 minutos.
Vierte el agua o caldo caliente (aproximadamente 3 partes de líquido por 1 parte de arroz) y ajusta de sal. Deja cocinar a fuego medio durante unos 10 minutos. - Añadir las habichuelas:
Incorpora las habichuelas cocidas a la cazuela y mezcla bien.
Cocina durante otros 10-12 minutos, hasta que el arroz esté tierno y el líquido se haya reducido ligeramente, dejando el guiso con una textura melosa. - Reposar y servir:
Retira del fuego y deja reposar unos minutos antes de servir.
Sirve el empedraíllo caliente, acompañado de pan fresco.
Consejos
Si quieres un plato más completo, puedes añadir algún embutido como chorizo o morcilla.
Para un toque fresco, acompaña con un chorrito de zumo de limón al servir.
El uso del aceite de oliva virgen extra de la D.O.P. Baena es clave para darle el auténtico sabor local.
Ingredientes (para 4 personas)
8 filetes de lomo de cerdo (puedes usar jamón de cerdo o carne de ternera si prefieres).
8 lonchas de jamón serrano.
2 huevos.
Pan rallado.
Harina de trigo.
Sal y pimienta al gusto.
Aceite de oliva virgen extra de Baena (para freír).
Opcional: Queso (lonchas finas) para añadir al relleno.
Preparación
- Preparar la carne:
Si los filetes de cerdo son gruesos, golpéalos ligeramente con un mazo de cocina para aplanarlos y dejarlos finos.
Salpimienta los filetes al gusto por ambos lados. - Rellenar los filetes:
Coloca una loncha de jamón serrano sobre cada filete. Si deseas, puedes añadir una loncha de queso para un toque más cremoso.
Enrolla cada filete con cuidado, apretando bien para que el relleno quede compacto. Puedes fijarlos con un palillo si es necesario. - Empanar los flamenquines:
Pasa cada rollo primero por harina, asegurándote de cubrirlo bien.
A continuación, pásalo por huevo batido y luego por pan rallado, presionando ligeramente para que el empanado quede bien adherido. - Freír los flamenquines:
Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén profunda o freidora.
Fríe los flamenquines a fuego medio-alto hasta que estén dorados y crujientes por fuera. Esto tomará unos 3-4 minutos por cada lado.
Retira los flamenquines y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. - Servir:
Sirve los flamenquines calientes, acompañados de patatas fritas, ensalada o pimientos fritos, según prefieras.
Consejos
Para un toque más tradicional, acompaña los flamenquines con un chorrito de limón o una salsa alioli.
También puedes hacer versiones más pequeñas para servir como aperitivo.
El aceite de oliva virgen extra de Baena aporta un sabor especial, así que es un ingrediente clave.
Ingredientes (para 4 personas)
4 naranjas grandes y dulces (preferiblemente de temporada).
1 cebolla dulce (opcional, según la versión que prefieras).
100 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
Sal al gusto.
Pimentón dulce o picante (según tu preferencia).
Preparación
- Preparar las naranjas:
Pela las naranjas eliminando toda la piel blanca para evitar el amargor.
Corta las naranjas en rodajas finas o en trozos según prefieras. - Cortar la cebolla (opcional):
Pela y corta la cebolla en rodajas finas o en juliana.
Si prefieres un sabor más suave, puedes dejarla reposar unos minutos en agua fría. - Montar el plato:
Coloca las rodajas de naranja en un plato o fuente, intercalándolas con la cebolla si decides usarla.
Rocía generosamente con el aceite de oliva virgen extra, asegurándote de que todas las piezas queden bien impregnadas. - Añadir los condimentos:
Espolvorea con sal al gusto.
Añade pimentón dulce o picante, según prefieras, para darle un toque de color y sabor. - Reposar y servir:
Deja reposar el plato unos minutos para que los sabores se mezclen.
Sirve a temperatura ambiente como entrante, acompañamiento o incluso como parte de una tapa.
Consejos
Para una versión más refrescante, puedes añadir unas hojas de menta o hierbabuena.
Si prefieres un toque más dulce, usa naranjas de mesa y evita las de tipo amargo.
Este plato resalta la calidad del aceite de oliva virgen extra, por lo que es fundamental usar uno de la mejor calidad, como los de la D.O.P. Baena.
Ingredientes (para 4 personas)
1 kg de espinacas frescas o acelgas (puedes usar ambas si prefieres).
4 huevos.
2 dientes de ajo.
100 g de jamón serrano en taquitos.
100 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
1 cucharadita de pimentón dulce (opcional).
Sal al gusto.
Pimienta al gusto.
Preparación
- Preparar las verduras:
Lava las espinacas o acelgas y córtalas en trozos si son grandes.
Cuece las verduras en agua con una pizca de sal durante 5-7 minutos o hasta que estén tiernas.
Escúrrelas bien y reserva. - Hacer el sofrito:
Pela y corta los ajos en láminas finas.
En una sartén grande, calienta el aceite de oliva virgen extra y sofríe los ajos hasta que estén dorados pero sin quemarse.
Añade los taquitos de jamón y sofríelos brevemente para potenciar su sabor. - Incorporar las verduras:
Añade las espinacas o acelgas escurridas a la sartén con el sofrito. Remueve bien para que se mezclen con el ajo y el jamón.
Si lo deseas, espolvorea el pimentón dulce en este paso y remueve rápidamente para que no se queme. - Añadir los huevos:
Bate ligeramente los huevos en un bol pequeño y viértelos sobre la mezcla de verduras.
Remueve constantemente con una cuchara de madera o espátula para que los huevos se cocinen de forma uniforme y se integren con las verduras. Ajusta de sal y pimienta. - Servir:
Retira el revoltillo del fuego una vez que los huevos estén cocidos pero aún jugosos.
Sirve caliente, acompañado de pan fresco o como guarnición para carnes o pescados.
Consejos
Si quieres un toque diferente, puedes añadir unas tiras de chorizo o sustituir el jamón por panceta.
Este plato es ideal para aprovechar verduras de temporada y siempre resalta el sabor del aceite de oliva virgen extra de Baena.
Ingredientes (para unas 25-30 fabiolas)
250 g de harina de trigo.
150 g de azúcar.
150 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
3 huevos.
1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear).
Ralladura de un limón o naranja (opcional, para aromatizar).
Azúcar glas para decorar.
Preparación
- Precalentar el horno:
Precalienta el horno a 180°C (356°F) y forra una bandeja de horno con papel vegetal. - Preparar la mezcla:
En un bol grande, bate los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa y de color pálido.
Añade el aceite de oliva virgen extra en un hilo fino mientras sigues batiendo para integrarlo completamente.
Incorpora la ralladura de limón o naranja si decides usarla. - Añadir los ingredientes secos:
Tamiza la harina junto con la levadura química.
Incorpora los ingredientes secos a la mezcla líquida poco a poco, mezclando con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea y algo pegajosa. - Formar las fabiolas:
Con ayuda de dos cucharas o con las manos ligeramente enharinadas, forma pequeñas porciones de masa (del tamaño de una nuez) y colócalas en la bandeja, dejando espacio entre ellas para que no se peguen al hornearse. - Hornear:
Hornea las fabiolas durante 12-15 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas en los bordes. El centro debe mantenerse suave.
Retira del horno y deja enfriar sobre una rejilla. - Decorar:
Una vez frías, espolvorea las fabiolas con azúcar glas para darles un toque elegante.
Consejos
Para una textura más ligera, asegúrate de no sobremezclar la masa una vez que añadas la harina.
Si deseas una versión más crujiente, puedes extender la masa y cortarla con cortapastas antes de hornear.
Ingredientes (para 4 personas)
Para las gachas:
100 g de harina de trigo.
750 ml de leche (puedes usar agua o una mezcla de ambas).
100 g de azúcar.
1 rama de canela.
Piel de limón (solo la parte amarilla).
100 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
Para acompañar:
Pan frito en trocitos (cuscurrones).
Miel o azúcar para decorar.
Canela molida al gusto.
Preparación
- Freír el aceite:
En una sartén, calienta el aceite de oliva virgen extra.
Fríe ligeramente la piel de limón para aromatizar el aceite. Retira la piel y reserva el aceite. - Tostar la harina:
En el mismo aceite, añade la harina tamizada y remueve constantemente a fuego medio para tostarla ligeramente. Esto le dará un sabor más intenso y eliminará el sabor a crudo. - Preparar la mezcla líquida:
En un cazo aparte, calienta la leche junto con la rama de canela y la piel de limón para infusionarla. Retira del fuego y cuela la leche para eliminar los sólidos. - Cocinar las gachas:
Vierte la leche caliente poco a poco en la sartén con la harina, removiendo constantemente con unas varillas para evitar grumos.
Añade el azúcar y continúa removiendo a fuego bajo hasta que la mezcla espese y tenga una textura cremosa. Esto puede tardar unos 10-15 minutos. - Preparar los cuscurrones:
Mientras se cocinan las gachas, corta el pan en trocitos pequeños y fríelo en aceite de oliva virgen extra hasta que esté dorado. Escurre sobre papel absorbente. - Servir:
Reparte las gachas en cuencos individuales.
Decora con los cuscurrones, un hilo de miel o azúcar espolvoreada y un toque de canela molida al gusto.
Consejos
Para una versión más ligera, puedes usar agua en lugar de leche o una mezcla de ambas.
Si lo deseas, añade un chorrito de anís dulce a las gachas para un toque especial.
Ingredientes (para 20-25 roscos)
500 g de harina de trigo.
150 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
100 ml de vino blanco (puede ser dulce o seco, según prefieras).
100 g de azúcar.
1 cucharadita de anís en grano o 2 cucharaditas de anís líquido.
1 cucharadita de canela en polvo.
1 sobre de levadura química (polvo de hornear).
Pizca de sal.
Azúcar glas para decorar.
Preparación
- Preparar la masa:
En un bol grande, mezcla la harina con el azúcar, el anís, la canela, la levadura y la pizca de sal.
Haz un hueco en el centro de la mezcla de harina y vierte el aceite de oliva virgen extra y el vino blanco.
Mezcla todo bien hasta formar una masa homogénea y suave. Si es necesario, añade un poco más de harina o vino para obtener una masa que no se pegue a las manos. - Formar los roscos:
Toma pequeñas porciones de masa (del tamaño de una nuez) y forma bolitas. Luego, forma un agujero en el centro de cada bolita con los dedos para crear la forma de rosco.
Si lo prefieres, puedes hacerlos con la ayuda de una manga pastelera o un molde para darles una forma más uniforme. - Hornear:
Precalienta el horno a 180°C (356°F).
Coloca los roscos en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, dejando algo de espacio entre ellos para que no se peguen.
Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que estén dorados. Es importante que no se tuesten demasiado, ya que deben quedar crujientes por fuera pero tiernos por dentro. - Decorar:
Una vez fuera del horno, deja que los roscos se enfríen ligeramente.
Cuando estén aún tibios, espolvorea azúcar glas sobre ellos para darles un toque dulce y decorativo.
Consejos
Si prefieres un toque más suave de anís, usa anís líquido en lugar de en grano.
Puedes experimentar con añadir un toque de ralladura de limón o naranja para darles un toque cítrico.
Ingredientes (para 20-25 manoletes)
250 g de azúcar.
250 g de almendra molida.
4 claras de huevo.
1 cucharadita de ralladura de limón (opcional).
1 cucharadita de canela en polvo (opcional).
Azúcar glas para espolvorear.
Preparación
- Preparar las claras de huevo:
En un bol grande, bate las claras de huevo a punto de nieve con una pizca de sal. Esto les dará la textura aireada y esponjosa que caracteriza a los manoletes. - Mezclar con la almendra:
En un bol aparte, mezcla la almendra molida con el azúcar.
Añade esta mezcla a las claras de huevo montadas, poco a poco y con movimientos envolventes para no bajar el aire de las claras. Si lo deseas, incorpora la ralladura de limón o la canela para aromatizar la masa. - Formar los manoletes:
Con la ayuda de dos cucharas, toma pequeñas porciones de la masa y colócalas sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Forma montoncitos con la masa, dejando algo de espacio entre ellos, ya que crecerán ligeramente durante el horneado. - Hornear:
Precalienta el horno a 170°C (338°F).
Hornea los manoletes durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén dorados en la base y ligeramente crujientes por fuera, pero suaves y esponjosos por dentro. - Decorar:
Una vez fuera del horno, deja que los manoletes se enfríen por completo.
Espolvorea azúcar glas por encima para darles un toque decorativo y dulce.
Consejos
Puedes sustituir la almendra molida por avellanas molidas si prefieres un sabor diferente.
Si quieres un toque más tradicional, agrega un poco de agua de azahar a la mezcla para darle un sabor más floral.
Ingredientes (para unos 25-30 panetillos)
500 g de harina de trigo.
100 ml de aceite de oliva virgen extra de Baena.
100 g de azúcar.
1 huevo.
50 g de almendras molidas (o almendras troceadas si prefieres más textura).
1 cucharadita de anís en grano o 1-2 cucharaditas de anís líquido.
1 cucharadita de ralladura de limón.
1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear).
1 pizca de sal.
1 cucharada de agua (si es necesario, para ajustar la masa).
Azúcar glas para decorar.
Preparación
- Preparar la masa:
En un bol grande, mezcla la harina con el azúcar, la levadura, la pizca de sal y la ralladura de limón.
Añade el aceite de oliva virgen extra, el anís y las almendras molidas, y mezcla bien hasta formar una masa homogénea.
Agrega el huevo y amasa bien para integrar todos los ingredientes. Si la masa está muy seca, añade una cucharada de agua para que se haga más manejable. - Amasar y dar forma:
Amasa la masa durante unos 10 minutos hasta que quede suave y compacta.
Toma pequeñas porciones de masa y forma bolitas o pequeñas bolitas alargadas, o la forma que prefieras para los panetillos (puedes hacerlos en forma de barritas, círculos o incluso trenzas).Amasa la masa durante unos 10 minutos hasta que quede suave y compacta.
Si lo prefieres, puedes espolvorear algunas almendras troceadas por encima antes de hornear para un toque extra de almendra - Hornear:
Precalienta el horno a 180°C (356°F).
Coloca los panetillos en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, dejando algo de espacio entre ellos.
Hornea durante 12-15 minutos, o hasta que estén dorados por fuera. No deben quedar demasiado secos, ya que deben mantenerse tiernos por dentro.
- Decorar:
Una vez fuera del horno, deja enfriar los panetillos sobre una rejilla.
Cuando estén fríos, espolvorea con azúcar glas al gusto para darles un toque decorativo y dulce.
Consejos
Si prefieres un toque más tradicional, puedes añadir una pizca de canela en polvo a la masa para darle más sabor.
Los panetillos de cortijo son perfectos para acompañar un café o té, o incluso para regalar durante las festividades.
Se pueden almacenar en un recipiente hermético durante varios días.
